El hámster, una mascota sociable
2 mayo, 2011 | por CarrionDigital | Categoria: mascotasEl hámster es un pequeño roedor de origen europeo y su hábitat natural son las extensas praderas y campos de cultivos de cereales, donde suelen hacer sus madrigueras.
El hámster es un animal sociable y en su medio natural se le suele ver en grandes grupos. A pesar de su diminuto tamaño, se muestra feroz y valiente ante las adversidades.
Este roedor se ha convertido en una mascota de moda en muchos hogares españoles.
Cuando se le lleva a casa, surgen dudas a la hora de elegir el habitáculo perfecto. Hay dos opciones: pecera o jaula Ambas tienen sus inconvenientes y sus ventajas. La jaula, más económica que la pecera, tiene la desventaja de dejar pasar las corrientes de aire, por lo que hay que tener especial cuidado para que el hámster no se resfríe. También, si se nos olvida cerrarla, es fácil que se escape; o incluso él mismo puede aprender a abrir la puerta. No obstante, las jaulas son más fáciles de limpiar y en ellas el hámster tienen un contacto más directo con el medio que le rodea y con su cuidador, además de poder hacer ejercicio subiéndose a las rejas. Por su parte, en la pecera el animal está protegido de las corrientes de aire, pero si no se le deja suficiente ventilación, con la respiración del hámster se forma vaho y humedad. Además, a falta de rejas, se le deben poner objetos donde el hámster pueda hacer ejercicio y es más difícil de limpiar. La opción última la tiene el dueño.
Asimismo, a la hora de acondicionar el alojamiento del animal, no es recomendable utilizar césped artificial, ya que puede ser tóxico. Es conveniente utilizar una mezcla de arena o tierra que esté esterilizada (puede servir la que venden para gatos) y/o virutas de madera que suelen vender en tiendas especializadas. Las virutas de maderas suelen ser utilizadas por el animal para protegerse del frío. El motivo principal de utilizar estos materiales es por higiene, puesto que son absorbentes, a la vez que le sirven al hámster para crear su nido.
Alimentación y adiestramiento
En el tema de la alimentación, hay muchas productos que les encantan a los hámsters, pero que no son aconsejables en exceso. Los alimentos más aconsejables para estas mascotas son las verduras: guisantes frescos con su vaina, puntas de los nabos, lechuga, achicoria, berros, pepino, hinojo, tomates y un poco de zanahoria,; de frutas: manzanas, melocotones, peras, albaricoques, cerezas, uvas, ciruelas, mandarinas y fresones; frutos secos: avellanas, nueces, cacahuetes, castañas, almendras y bellotas; semillas: avena, cebada, trigo, soja y girasol; hierbas: trébol fresco; carne: carne magra troceada e hígado de ternera; pan: fresco y tostado, bizcochos y galletas ralladas; líquidos: agua, zumos de frutas mezclados con un poco de agua y leche.
Hay que tener cuidado con la zanahoria, ya que si se abusa de ella, puede ocasionar trastornos en el hígado del animal. La remolacha contiene azúcar en grandes cantidades, por lo que no es recomendable abusar de ella. Y, con respecto al chocolate, a pesar de que les encanta, puede ocasionarles alteraciones en el intestino.
Hay veces en el que hámster se muestra agresivo y muerde, por lo que es necesario adiestrarle. Para ello se recomienda meter la mano en su jaula y dejarle que la huela, sin intentar cogerle. Cuando se acerque a olerla, coloca una golosina en la palma de tu mano, entonces el hámster la cogerá y con el tiempo se subirá a la mano para comerla. Hay que procurar mantener la mano muy abierta y quieta, para que no se asuste, e incluso si pellizca, conviene no hacer movimientos bruscos.
También puedes captar su confianza al anochecer. Cuando el hámster haya satisfecho sus necesidades, siéntale en tu regazo. Si te muerde al sacarle y meterle en la jaula, se pueden usar guantes de cuero. Cuando esté en tu regazo, déjale que trepe y te olisquee. Poco a poco, intenta acercar tu mano para acariciarle, rascarle suavemente en el lomo, en la cabeza y detrás de las orejas, que es su lugar preferido. Hay que hablarle siempre con voz cariñosa y suave y llamarle por su nombre para que se acostumbre. También debes dedicarle tiempo para que se acostumbre a ti.
En posteriores artículos incidiremos en otras cuestiones relacionadas con esta mascota tan entrañable.













